religiosa
Resulta que sí:
los mejores amigos también se casan
Novia
Elva Patricia Treviño Recio
Román Jesús Ortega Díaz †
Novio
Adriana Limón Islas †
Arturo Izquierdo Baledón
Nuestra historia
¿Quién dijo que los mejores amigos no se casan?
Esta historia comienza en el 2015, en un salón de la Universidad Panamericana, el primer día del curso de inducción a Medicina. Ahí estábamos los dos, sin saber todavía que ese día iba a importar tanto.
Para Jorge, fue amor a primera vista. Para Fer… bueno, Fer tenía otras prioridades. Pero la vida tiene paciencia.
Con el tiempo se armó un grupo de amigos de esos que duran para siempre, y dentro de ese grupo, entre nosotros dos había una amistad un poquito distinta. Nadie la nombraba, pero todos la notaban; hoy ya sabemos por qué.
Cuando terminó el internado se abrió, por primera vez, una ventana: los dos solteros al mismo tiempo. Jorge se asomó con toda la ilusión del mundo… y Fer, con mucho cariño, cerró la ventana. Un poquito. Lo suficiente.
Ese mismo año, justo antes de empezar la residencia, la vida nos puso una prueba que no esperábamos. En julio se fue el papá de Fer, y en octubre, la mamá de Jorge. Fue un tiempo difícil, de esos que no se explican. Pero también fue el tiempo en que aprendimos a sostenernos.
La segunda oportunidad llegó a principios de la residencia, en pleno año complicado. Y ahí, con un empujoncito estratégico de un par de amigos que ya no aguantaban vernos así, Fer por fin dijo que sí. Y no, aunque nadie lo crea: antes de ese momento nunca había pasado nada; por la garrita.
A partir de ahí, todo empezó a fluir como si siempre hubiera sido así. Viajamos juntos, con familia y sin ella: Argentina, Canadá, Oaxaca, Mérida, Cuernavaca, Veracruz, Querétaro, Guanajuato, San Miguel de Allende. Y cuando la residencia empezó a robarnos las horas, tomamos la mejor decisión de todas: irnos a vivir juntos. Libramos una que otra batalla, y cada una nos dejó un poco más fuertes.
Luego llegó enero y un viaje por el este de Canadá. En Quebec, en una terraza con vista al río Saint-Laurent y al Château Frontenac, con el frío calándonos hasta los huesos, Jorge se hincó y le pidió a Fer que fuera su esposa. Fue una sorpresa total, TOTAL, aunque Fer, casualmente, llevaba las uñas hechas…cada quien saque sus conclusiones.
Poco después llegó Doña Nala, nuestra perrihija y la verdadera jefa de la casa
Así llegamos hasta aquí, once años después de aquel primer día de clases, al 16 de enero del 2027, en Querétaro, cerraremos el círculo.
Fuimos mejores amigos antes de ser todo lo demás. Y queremos que estés ahí cuando nos digamos que sí, otra vez: acompañándonos tú, y acompañándonos también quienes ya no están aquí, pero que ese día van a estar más presentes que nunca.
Con cariño,
F & J




Te compartimos los detalles de la celebración
Queremos mucho a sus niños y son parte de nuestra familia, pero esta vez la fiesta es solo para adultos.
Disfruten la noche libre: se la ganaron.